Define el servicio que vas a cotizar
Describe lo vendido: un traslado, un vehículo a disposición, una ruta recurrente o una jornada con varias paradas. Anota horarios, esperas, retornos y tiempo de inmovilización.
La distancia entre recogida y destino es solo una parte del trabajo. Los kilómetros en vacío y el tiempo de reposicionamiento también pueden ser necesarios.
Usa datos observados
Reúne horas previstas y reales, distancia, peajes, estacionamiento y costo de subcontratación. Indica el periodo y la fuente de cada cifra.
Si falta un dato, déjalo como hipótesis y prueba un intervalo. No sustituyas mediciones locales por promedios nacionales sin verificar.
Separa costo, precio y margen
Suma los costos imputables al servicio y compáralos con el precio cotizado mediante un método constante. El importe y el porcentaje de margen son medidas distintas.
Indica si las cantidades incluyen impuestos y qué moneda se usa. El tratamiento fiscal de la suscripción de software no determina el del transporte vendido.
Prueba los supuestos que cambian el resultado
Calcula una previsión y el resultado real. Varía las esperas, el retorno en vacío, el combustible o la subcontratación para detectar los supuestos más sensibles.
Compara servicios equivalentes, del mismo periodo y con iguales reglas de imputación. Un margen bajo puede deberse al precio, la duración o una asignación ineficiente.
Usa el cálculo para decidir
Utiliza el modelo para preparar una conversación sobre el precio, revisar una ruta o pedir información antes de confirmar. El cálculo orienta, pero no fija automáticamente el precio adecuado.
Guarda el cálculo con la cotización y actualiza los supuestos cuando cambien las condiciones. Un resultado preciso en apariencia falla si los datos son antiguos o incompletos.
- Alcance y horario del servicio
- Tiempo y distancia con fuentes
- Gastos y subcontratación incluidos
- Impuestos y moneda indicados
- Hipótesis comparadas con el resultado real